Comer pasto: ¿Por qué mi perro lo hace?

Comer pasto: ¿Por qué mi perro lo hace?

A pesar de ser principalmente carnívoros, los perros a veces les da por comer pasto. Aquí te escribimos sobre la función de esta dieta.

Comer pasto es un hábito común en algunos perros, pero cuando lo hacen en exceso, podemos llegar a preguntarnos ¿Es normal? ¿Le produce algún beneficio o perjuicio? ¿Debo llevarlo a su veterinario (a)?

En este artículo despejamos algunas de tus dudas. Sin embargo, debes saber que aún hay mitos que no se pueden confirmar ni descartar, ya que no hay suficiente investigación al respecto.

 

Mitos y realidades

 

Partamos por reconocer que comer pasto es un hábito usual en los perros. 8 de cada 10 perros aproximadamente lo hacen o lo han hecho. Particularmente, los perros jóvenes de 1 a 4 años son los que lo realizan con mayor frecuencia. Este es un comportamiento heredado de los lobos y perros salvajes.

Como te hemos comentado anteriormente, los perros eran 100% carnívoros inicialmente, pero con el pasar de los años y su adaptación a la domesticación, se han convertido en omnívoros(Carnivoros Facultativos). Por lo tanto, lo primero que podríamos preguntarnos es: ¿Es acaso el pasto un alimento que entrega un aporte nutricional?

A pesar que el pasto contiene fibra, la cantidad es siempre muy poca antes, además este se va al regurgitar. Además, no olvidemos que los alimentos procesados secos y húmedos, que son los que habitualmente consume un perro doméstico, también aportan fibra. Entonces, podríamos poner en duda el mito de que el perro consume pasto porque su organismo requiere más fibra u otros nutrientes.

En realidad, un perro no puede discernir entre lo que es correcto o incorrecto para su alimentación. Por ejemplo, si les entregamos un envase de helado, probablemente aquellos con el apetito siempre abierto se lo devoren. Evidentemente, el helado no es un alimento nutritivo para un perro, y no aporta mucho más que azúcares y grasas. Sin embargo, no podemos desconocer que el pasto puede tener un aporte nutricional para el perro, este no es efectivo al regurgitarlo, ni  quiere decir que lo ingiera debido a tener un déficit alimentario.

Otro mito con respecto a la ingesta de pasto por los perros es que lo hacen cuando tienen una enfermedad gastrointestinal. El comer mucho pasto les produce vómitos, lo que algunos leen como una acción purgativa para limpiar su organismo. Pero nuevamente no podemos asegurar que este sea un acto reflejo: -como bastante pasto, vomito para vaciar mi estómago- pensaría el perro. De ser así, estos animales serían capaces de encontrar cura o alivio a otras enfermedades que los aquejan eventualmente. Por ejemplo, mantenerse hidratados cuando tienen hipotermia.

 

Entonces, ¿Por qué consume pasto mi perro?

 

Pues bien, la verdad es que no hay un solo motivo. Si lo hace de forma constante y abundante, un causante podría ser el llamado síndrome de pica. ¿Qué es esto? Es una condición en la que los perros (u otros animales) comen materiales no alimentarios, como objetos y materias sintéticas u orgánicas. Entre ellas podemos encontrar zapatos, frazadas, piedras, tierra, heces o pasto.

¿A qué se debe el síndrome de pica? También puede tratarse de múltiples razones. Pueden ser desequilibrios hormonales o nutricionales, parásitos intestinales, factores emocionales como ansiedad por separación, estrés, o incluso aburrimiento.

Para averiguarlo, tendrás que visitar a su médico veterinario, quien tras realizar un examen físico y posiblemente algunos exámenes de sangre u otros, podrá dar un diagnóstico.

En otros casos, puede ser que tu perro coma pasto solo porque tiene hambre, por curiosidad o por relacionarse con la comida de forma ansiosa. 

 

¿Cuándo preocuparse?

 

Si sus vómitos tras comer pasto son el mismo pasto regurgitado, entonces está todo bien, es normal. En caso que los vómitos sean recurrentes y tienen apariencia de líquido amarillo, quiere decir que es bilis y esto sí puede ser peligroso, motivo suficiente para una consulta médica.

Si tu perro come todo lo que tiene a su alcance, también es motivo de preocupación ya que puede estar pasándolo mal, con ansiedad por separación u otro motivo emocional. Los motivos conductuales son tan importantes como los de su salud física, por lo tanto tenemos que hacernos cargo de ellos. Además, afectan directamente la calidad de vida de toda la familia, principalmente de los perros.

Si tu perro consumió pasto que tenía productos químicos como plaguicidas, hay que acudir rápidamente al veterinario. Debemos evitar una intoxicación, por ello es recomendable permitirle que coma pasto pero aquel que podamos asegurarnos de cómo ha sido tratado.

 

Deja que coma pasto, pero con precaución

 

En la mayoría de los casos, no hay razones para preocuparnos cuando nuestros perros comen pasto en pequeñas cantidades. No generará un daño a nuestras mascotas, pero sí debemos estar atentos a cómo reacciona, con qué frecuencia lo hace y qué pasto come. 

Como lo hemos comentado anteriormente en nuestro blog, el principal consejo es observar a tu mascota. Ante cualquier anomalía, lo más indicado es no suponer y dejar pasar, sino acudir a un especialista.

Sigamos cuidando a nuestros compañeros.

Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre