8 razones para adoptar una mascota
¿Aún no tienes una mascota?, te dejamos algunas razones para adoptar uno o más animales para tu hogar ?
Todos, en algún momento, queremos una mascota. Estemos en pareja y con hijos, en pareja sin hijos, con amigos cohabitando una casa, solos, etc. En la mayoría de nuestros hogares hubo, hay o habrá una mascota. Esto porque, sin miedo a equivocarme, un alto porcentaje de nosotros los humanos amamos a los animales. Especialmente los reyes domésticos: es decir, perros y gatos. Los queremos como si fueran un miembro más de la familia. Seguro tú tienes un perrito y es muy probable que lo sientas como un hijo. Pero no todos obtuvimos a nuestras mascotas de la misma forma. Muchos de nosotros los compramos; otros, en cambio, los adoptamos. Pero ¿por qué es mejor adoptar que comprar?
1. Salvas una vida
Son tantos los perros y gatos en calles y albergues que la muerte es un destino probable para ellos. Y es que los albergues tampoco dan abasto a veces y deben sacrificar a los animales que no son adoptados. Por eso, al adoptar, lo primero que haces es salvar una vida.
2. Rompes el ciclo
La crianza de perros para fines comerciales es un negocio, que aunque realizado con responsabilidad, no es sustentable. Cuando adoptas, sacas a un perro de la calle o de un albergue, el cual deja un espacio disponible para otro perrito. A estas alturas ya nadie piensa en los animales como objetos, pero aún existe el capricho de quienes buscan en un perro la obtención de algún estatus o prestigio. Hay personas que llegan a pagar hasta tres millones por un cachorro, lo que obviamente incentiva a que muchos vean en la crianza un negocio lucrativo.
3. Paras la crueldad
Como decíamos, el negocio puede dar mucho dinero a los criadores. Por lo mismo, hay perras que son tratadas como verdaderas máquinas de parir. Teniendo camadas tras camadas, muchas de estas perras viven una vida de crueldad cuyo único alivio es la muerte. Esto obviamente lleva a otras reflexiones, por ejemplo las razas que se ponen de moda. Y que por ponerse de moda, suelen ser codiciadas por criminales que tienen toda una industria del robo de mascotas.
4. Ayudas con el equilibrio ecológico
Otras de las consecuencias negativas del negocio y la tenencia irresponsable de perros es la sobrepoblación. Esto es grave porque muchos de ellos quedan sueltos no solo en la ciudad, también en zonas donde habita fauna silvestre. Esto redunda en que perros se unan a jaurías, afectando así a aves, mamíferos y otros animales silvestres. Y eso sí que no, pues. Zorros, pudúes, cisnes y liebres han sido en innumerables ocasiones víctimas de jaurías que se forman por culpa de la sobrepoblación y la irresponsabilidad. Cuando adoptas, adquieres un compromiso. Aprendes sobre la importancia del cuidado y de nunca abandonar a tu mascota porque te quedó chica la casa o algo así.
5. Recibes un perro criado
Normalmente, cuando decidimos comprar una mascota, recibimos un cachorro de alrededor de dos meses que ha socializado poco. En cambio, cuando adoptamos, le damos una segunda oportunidad a un perro juvenil o adulto listo para una vida nueva. Ese perro definitivamente va a darte menos dolores de cabeza. Y por si fuera poco, estará acostumbrado a otros perros.
6. Tú eliges y ellos también
Cuando vas a un refugio en busca de tu mascota, tienes la posibilidad de ver cuál se acomoda más a ti. Pero al mismo tiempo, ellos, los encargados, también te evalúan a ti. Eso significa que no es llegar y llevar. La idea de dar en adopción es darle a alguien responsable la oportunidad de cuidar de la mejor forma al animal. A diferencia del lucrativo negocio de cobrar por perros de raza, aquí lo que importa no es ganar dinero. Más bien importa asegurarse de que el perro quede en buenas manos.
7.Te compensarán como no imaginas
Aunque no lo creas, ellos saben que han sido adoptados. En su memoria queda registrado una historia de sufrimiento, ya sea por abandono, accidentes, etc. Al irse contigo a una nueva casa con una nueva familia le están dando un amor que saben retribuir. No existe familia arrepentida de adoptar, ni perro que no haya demostrado lo feliz que fue.
8. El espíritu se contagia
Hace unos años nadie habría conseguido un perro para su casa a través de la adopción. Lo normal, lo obvio, era ir y pagar por uno. Ojalá de una raza bonita, atípica o novedosa. Hoy existe conciencia sobre lo mal que está pagar por razas específicas solo por cómo lucen. Es más, hay razas que han llegado a verse como se ven gracias a los caprichos de los criadores. Caprichos que buscan perpetuar características que al final son perjudiciales para la raza. Esto ha significado que pagar por un perro no sea algo celebrable. Y por el contrario, adoptar sea hoy la forma de obtener un perrito. Por todo lo anterior es que sin duda es mejor adoptar que comprar